Infecciones en el pie diabético

Actualmente nuestro país sufre de una enfermedad que esta arrebatando vidas de manera indiferente, la diabetes. La Federación Mexicana de Diabetes calcula que alrededor de 4 millones de mexicanos refirieron haber sido diagnosticadas con diabetes, haciendo de esta enfermedad entre las primeras causas de muerte en el país.

Las infecciones del pie son la principal causa de hospitalización del paciente diabético y conducen con frecuencia a la amputación, la cual puede ser parcial o completa. Los factores precursores de las úlceras e infecciones en pie están relacionadas con las complicaciones crónicas de la diabetes, entre ellas neuropatía periférica (alteraciones en la sensibilidad) deformidades y enfermedad arterial periférica (EAP), ésta última es dos veces más frecuente en pacientes no diabéticos.

En general, se acepta que los antibióticos sólo están indicados cuando hay signos clínicos claros de infección local. La elección de el antibiótico, así como el manejo intra o extrahospitalario, la vía de administración y la duración del tratamiento, dependen de la gravedad de la infección. Las maniobras quirúrgicas necesarias oscilan desde un retirar todo el tejido no viable de la úlcera realizado a la cabecera del paciente hasta una amputación menor o mayor, así como el drenaje de abscesos con o sin resección del hueso afectado. Los mejores resultados se obtienen en pacientes con afección del antepié y una adecuada circulación arterial. Cuando hay EAP, es preciso valorar las posibilidades de revascularización con cirugía abierta o cirugía endovascular (cirugía de mínima invasión) para restablecer la circulación arterial, ya que, a menos que ésta se consiga, con frecuencia será necesaria la amputación.

Posterior al tratamiento inicial con antibióticos, control de la glucosa y aseo quirúrgico; puede quedar una úlcera, la cual puede tardar en cerrar de 2 a 3 meses. El manejo de éstas úlceras una vez que no estén infectadas, se basan en curaciones, colocación de parches e hidrogeles especiales para su cicatrización, aplicación de plasma rico en plaquetas entre otras técnicas avanzadas para su correcta cicatrización.

Toda infección, lesión y/ó úlcera en el pie diabético debe ser valorada y manejada por un angiólogo desde su inicio, ya que él, de acuerdo a si existe o no problemas de circulación (insuficiencia arterial)

decidirá el tratamiento óptimo y adecuado que permita al paciente, de acuerdo a los resultados obtenidos, recuperar la funcionalidad parcial o total de la extremidad inferior afectada.

Dra. Marina Durán Parra

Egresada de la Licenciatura en Medico Cirujano de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Yucatán, subespecialidad en Angiología y Cirugía Vascular del Centro Médico Nacional “Siglo XXI” avalado por la Universidad Nacional Autónoma de México, Certificada por el Consejo Mexicano de Angiología, Cirugía Vascular y Endovascular.

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